Mostrando entradas con la etiqueta Aceite térmico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aceite térmico. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2014

Nueva normativa para motores

Según el Reglamento (UE) 4/2014 de la Comisión del 6 de enero de 2014, que modifica el Reglamento (CE) 640/2009, los motores mayores de 7,5 kW deben ser IE3. Los motores que se construyan superiores a 7,5kW IE2 llevarán una etiqueta/placa adjunta a la placa principal indicando que su uso está permitido sólo con variador de frecuencia.

Esta normativa no aplica a los motores integrados en un producto, como el caso de los grupos motobomba de las calderas o los ventiladores. 







martes, 13 de septiembre de 2011

La elección del fluido térmico adecuado: Hasta 300ºC

Existen numerosos tipos de aceite térmico. En función de las aplicaciones industriales y de las temperaturas de trabajo, será más adecuado uno u otro.

Un límite clásico que determina el tipo de aceite que se utiliza es el que puede alcanzar los 330-340ºC. Este límite siempre viene dado por la temperatura de película y se suele dar, dependiendo del tipo de caldera de fluido térmico, cuando la temperatura de trabajo no llega a 300ºC . Por debajo, el límite es la temperatura ambiente en climas no excesivamente rigurosos, logrando que la temperatura del aceite térmico no llegue nunca a bajar de 0ºC.

Este tipo de aplicaciones son mayoría entre las instalaciones de aceite térmico, por lo que hablamos de un aceite térmico de gran consumo, como es el Flowtherm C7, que cubre perfectamente los requerimientos de este tipo de instalaciones y que no requiere de instalaciones de fluido térmico con ejecuciones especiales para proteger el termofluido.

lunes, 4 de octubre de 2010

Duración del aceite térmico de una instalación


Si hace poco nos preguntábamos cuánto duraba una caldera, otra pregunta que recibimos a menudo es ¿cuánto dura el aceite térmico?

La duración del fluido contenido en la instalación depende de dos variables:


  • La adecuación del fluido a las condiciones de trabajo.

  • El diseño de la instalación.

Si disponemos del aceite adecuado para nuestras condiciones de trabajo y la instalación está bien diseñada y ejecutada, el fluido térmico debería durar muchos años, casi tantos como la caldera.

De lo contrario, el aceite empieza a degradarse y el proceso de deterioro puede llegar a ser muy rápido, obligando a cambiar el fluido mucho antes de lo previsto.

Es muy recomendable dejarse asesorar por el fabricante de la caldera. Por un lado, el fluido siempre soporta temperaturas mayores a la de trabajo y como fabricantes, sabemos qué temperatura máxima soporta un fluido térmico a una temperatura de trabajo determinada. Y también qué condiciones de instalación requiere cada tipo de aceite térmico, si puede ser abierta al exterior, inertizada con nitrógeno, etc.